No perder el norte, saber el porqué de las cosas, la génesis de tí mismo. Saber porqué y para quien cantas. Dónde nacen las canciones, el eco de tu cuarto, la resonancia de la guitarra en la soledad de tu casa. La emoción de ver crecer la canción en tu cabeza y llevarla por el mástil hasta el final de la obra, hasta el final de lo infinito.
Y después tu canción sale de tu cuarto, viaja a otros oídos, es tratada en estudios de grabación, producida, mezclada, masterizada y finalmente planchada en un cd. Ese cd cae en manos de alguien que quiere vender esa canción a más y más gente, y llega un día en que casi empiezas a despedirte de ella cuando llevas decenas de actuaciones.
En este mundillo he escuchado mucho la palabra “amigo” de boca de gente que al final me ha metido en muchos líos, en cuanto alguien me llama amigo empiezo a sospechar. Un día sientes un big-ban, en tu interior que destruye algo y crea algo, un día empiezas de nuevo mordiendo la manzana con toda conciencia con tal de abandonar ese paraíso que te prometió quien se apoderó de tus canciones.
[audio:http://mp3.sandropop.com/Sandropop-HerederosdeAdan.mp3|titles=Herederos de Adán|artist=Sandropop]La música vive en tu garganta y muere cuando se convierte en “industria”.
Letra y música Sandro Muñoz
Big ban de asteroides y conjura lunar
Ya no me impresiona la explosión sideral
Tengo entre mi manos el poder reciclar
El tiempo perdido allá en la lunar city.
Sería tan feliz
sólo con oírte decir
Que fui el mejor de tus sueños.
La noche sobre mí
y la tristeza huyendo sin pagar
por la puerta de atrás.
Herederos de Adán.
De aquí a la eternidad.
«hola soy tu amigo» me engañaba su voz.
Demasiadas rosas para tanta gente.
No era para tanto y mi talento duró
El tiempo que estuvo mi enemigo en frente.
Sería tan feliz
Susurrándote un concierto
aquí, lo que dura un invierno.
La lluvia sobre mí
Otra vez llora septiembre
Allí, donde prólogo es fin.
Herederos de Adán.
De aquí a la eternidad.
Ya no podré volver
Prendí fuego al Edén
En tu mirada he puesto mis canciones y mi fé.
Ya no quiero volver
Soy lo que quiero ser
Si me lo pides sin dudar vuelvo a morder.
Ya no importa, No interesa
Ya no hay sombras, ni promesas.